domingo, 12 de abril de 2015

Me sentía. Caliente.
Madre incubaba el huevo que portaba dentro un ser espeso.
Un clandestino sueño me susurró esa noche y desde entonces...
Me puse a punto para hacerme eterno.

Ni sexo, ni raíz, ni alón.
Era nada, y me hice todo.
Era todo, y me hice nada.



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